En un fallo dividido que reflejó la intensidad y la competencia del combate, dos de los jueces otorgaron puntuaciones a favor de la brasileña Ramos, mientras que un juez se inclinó a favor de la representante jujeña. La pelea fue un testamento de la destreza y el coraje de ambas competidoras.
A lo largo del encuentro, Ramos logró conectar los golpes más contundentes y mantuvo un dominio evidente sobre el ring. Su habilidad para combinar una sólida defensa con un ataque efectivo le permitió ganar ventaja en varios momentos clave de la pelea. La lucha se mantuvo reñida, con intercambios de golpes y estrategias cambiantes a medida que avanzaban los rounds.
La "Pumita" Carabajal no se dio por vencida en ningún momento y luchó con determinación para mantener su título. En los rounds finales, intensificó sus esfuerzos en busca del tan ansiado "knock out", pero la brasileña Ramos demostró una excelente defensa y contragolpe, lo que le permitió sostener su posición y finalmente ganar la corona mundial en disputa.
El estadio Luna Park fue testigo de una velada emocionante que mostró la dedicación y la pasión de ambos pugilistas. El enfrentamiento fue posible gracias a la promoción de O.R. Promotions y fue transmitido en vivo a través de TyC Sports, dentro de su programa "Boxeo de Primera".



