Tecnología "made in Argentina" que conquista el mundo
Estrenada en Netflix, El Eternauta no solo narra la historia de resistencia en una Buenos Aires invadida por la nieve mortal, sino que la muestra con una fidelidad visual y narrativa pocas veces vista en la región. La clave de este realismo está en el uso de Virtual Production, una técnica que reemplaza al clásico fondo verde por pantallas LED inmersivas, donde los actores interactúan con escenarios digitales en tiempo real. Esta innovación -similar a la utilizada en series como The Mandalorian- se implementó por primera vez a gran escala en Latinoamérica, y con sello argentino.
Buenos Aires escaneada: entre la ficción y el hiperrealismo
Para lograr esa atmósfera reconocible y distópica, el equipo escaneó en 3D kilómetros enteros de la ciudad de Buenos Aires, generando una biblioteca digital de detalles arquitectónicos que sirvieron de base para construir un universo visual creíble, inquietante y profundamente argentino. Este nivel de detalle permitió que actores, directores y técnicos trabajaran sobre escenarios tan reales como los originales, pero dentro de un set controlado.
"Fue un trabajo de artesanía digital", comentó Accame, quien junto a Ignacio Pol lideró el Virtual Art Department durante los 148 días de filmación en 38 locaciones. "La historieta siempre fue nuestra guía", agregó, destacando la fidelidad y el respeto por la obra original.
El talento del norte argentino, al centro de la innovación global
La historia de Pablo Accame es también la historia del esfuerzo y la pasión por el cine. Nacido en San Salvador de Jujuy en 1983, estudió Cine y Televisión en Córdoba y fue becado por la Universidad del Cine en Buenos Aires. Desde entonces, construyó una carrera sólida y versátil que va desde la dirección de cortometrajes como Salamanca o Equivocado, hasta su aporte a contenidos educativos y culturales en Pakapaka, donde dirigió series como Dinopaka, X+ Aventuras y Medialuna y las noches mágicas.
Ilustrador, animador, guionista, editor y director de voces, Accame fue parte de equipos que apostaron siempre por la creatividad, incluso en contextos de producción con recursos limitados. Hoy, su experiencia desemboca en uno de los proyectos más ambiciosos del país, con una proyección internacional inesperada.

Una historia de colaboración y visión colectiva
“El impacto de El Eternauta va mucho más allá de lo técnico”, afirmó por su parte Nicanor Enríquez, responsable de efectos visuales hiperrealistas como la icónica nieve que cubre la ciudad. “Lo logrado aquí es notable, sobre todo por cómo el ingenio argentino suple las limitaciones presupuestarias con creatividad e innovación”, concluyó.
La serie demuestra que con visión, formación y trabajo en equipo, Argentina puede generar contenidos competitivos a escala global. “Nadie se salva solo”, repite la frase emblema de la obra original. Y en este caso, resume también el espíritu colaborativo de una producción que unió artistas, técnicos, guionistas y soñadores para llevar la ciencia ficción nacional a la pantalla del mundo.



