La crisis diplomática entre Argentina y Brasil sumó un nuevo capítulo este lunes, luego de que el ministro de Hacienda brasileño, Dario Durigan, calificara de "payaso" al presidente Javier Milei, en respuesta a las declaraciones que el mandatario argentino realizó durante una actividad política en San Pablo.

Según publicó el diario O Globo, Durigan cuestionó con dureza las críticas de Milei hacia la situación económica brasileña y comparó los indicadores de ambos países, "El payaso que es presidente de la Argentina vino a Brasil y habló sobre Brasil, a pesar de que el riesgo país de Argentina es mucho mayor, su deuda pública es mucho más elevada y su inflación es mucho más alta", afirmó el funcionario durante una entrevista con Rádio Jornal.

La respuesta llegó luego de que Milei participara del acto de lanzamiento de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro, donde volvió a cargar contra el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, a quien calificó de "ladrón".

Durante su discurso, el mandatario argentino también cuestionó al socialismo y sostuvo que "los zurdos de mierda nos hundieron en la pobreza", al tiempo que advirtió que Brasil podría enfrentar un escenario similar si no cambia el rumbo político en las elecciones de octubre.

Brasil respondió con medidas diplomáticas

Las declaraciones de Milei generaron un fuerte malestar en el gobierno de Lula. Como respuesta, Brasil convocó a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien regresó a Brasilia sin una fecha confirmada para su retorno.

Además, desde el Palacio del Planalto señalaron que Milei incumplió el protocolo diplomático al ingresar a Brasil sin notificar oficialmente al gobierno federal y dirigirse directamente a la ciudad de San Pablo.

Allí fue recibido por el gobernador Tarcísio de Freitas, quien le otorgó la Orden de Ipiranga, la máxima distinción que concede el Estado de San Pablo, en una ceremonia con honores de jefe de Estado.

Durigan reconoció dificultades económicas

Más allá de las críticas hacia Milei, el ministro de Hacienda brasileño admitió que la economía de su país también enfrenta desafíos.

"No digo que todo esté resuelto. Las altas tasas de interés afectan a todos: agricultores, familias y empresas. Tengo que pagar intereses elevados para refinanciar la deuda; eso realmente me molesta", reconoció.

El intercambio de declaraciones elevó la tensión entre ambos gobiernos y profundizó un conflicto diplomático que comenzó durante la visita de Milei a Brasil, en medio de un escenario político marcado por la campaña electoral brasileña y las diferencias ideológicas entre ambos mandatarios.