Alberto Fernández dijo que la Constitución nacional le "prohíbe" dictar un indulto en favor de la dirigente social Milagro Sala y afirmó que tiene la "convicción" de que todo el proceso judicial alrededor de la dirigente jujeña "estuvo plagado de un tinte político inadmisible".

"Tengo la convicción de que todo el proceso estuvo plagado de un tinte político inadmisible. Me parece que la solución no pasa por un indulto mío porque la Constitución me lo prohíbe, por tratarse de una sentencia dictada por tribunales provinciales", expresó Fernández.

Alberto Fernández, quien había visitado a la líder de la Tupac Amaru a mediados de año en la clinica Los Lapachos debido a su internación por una complicación en su salud, remarcó que, “con mucho pesar”, como Presidente solo puedeindultar en sentencias de jurisdicción federal, una circunstancia que no aplica a la sentencia contra Milagro Sala, a raíz de que el caso “Pibes Villeros” es de órbita provincial.

Con respecto a los años que estuvo la dirigente social privada de su libertad, Fernández expresó que “Milagro Sala vivió casi 7 años de prisión preventiva sin condena firme, y eso es algo muy abusivo”. Y como posible solución a favor de Sala, explico que “se debería plantear el tema en los organismos internacionales”, ante la resolución taxativa de la justicia argentina.

“La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llamó la atención sobre las condiciones de encarcelamiento que vivía Milagro Sala y ordenó su detención domiciliaria. Si el tema se lleva a los tribunales internacionales, ahí tal vez se abra una instancia”, subrayó.

Las definiciones del Presidente se producen en el marco de la convocatoria de un acampe en Plaza de Mayo, desde el 21 al 23 de diciembre, para exigirle a Alberto Fernández que indulte a Milagro Sala “antes de las fiestas”. El jefe de Estado, sin embargo, ya cerró esa posibilidad.