Entre los puntos centrales, se destaca la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), mecanismo vigente desde 2009 que permite definir candidaturas dentro de cada espacio político. Desde el oficialismo sostienen que este sistema implica un gasto innecesario para el Estado y cuestionan su efectividad.

La iniciativa también contempla cambios en el financiamiento de la política, con el objetivo de reducir o eliminar el uso de recursos públicos para campañas electorales. Según explicó el mandatario en sus redes sociales, la intención es “terminar con los privilegios” y evitar que la actividad política dependa del dinero estatal.

Otro eje clave del proyecto es la implementación de la denominada “Ficha Limpia”, una herramienta que impediría que personas con condenas por corrupción puedan presentarse como candidatos a cargos electivos. La medida apunta a reforzar los estándares de transparencia y ética en la función pública.

En su mensaje, Javier Milei fue contundente al afirmar que la reforma busca “terminar con la impunidad” y lanzó una crítica directa al sistema actual: “Basta de obligar a los argentinos a pagar internas de la casta”.

El proyecto promete abrir un fuerte debate en el ámbito legislativo, donde distintos sectores ya anticipan posiciones divididas frente a una reforma que podría redefinir las reglas de juego electoral en Argentina.