La senadora jujeña de Vilma Bedia protagonizó un fuerte intercambio con el exdiputado chubutense Santiago Igón durante el plenario de comisiones por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado.

La discusión se originó cuando Igón planteó que en provincias del sur comenzó a crecer la comercialización de carne de burro como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo y del aumento del precio de la carne vacuna.

El que va a consumir carne de burro no es porque lo esté eligiendo, sino porque sale 7.500 pesos contra 25.000 de otro lado”, sostuvo el dirigente para ejemplificar el impacto de la crisis sobre el consumo de alimentos.

“Es una especialidad”

Lejos de cuestionar el producto, Bedia defendió su consumo y afirmó que forma parte de ciertas tradiciones gastronómicas del norte argentino.

“Usted va a un restaurante de la capital y pide bife de burro o llama y es una especialidad. Para la gente europea es un plato fino, no sabemos valorar lo que tenemos”, expresó la legisladora jujeña.

La senadora, que además es docente y pastora evangélica, aseguró que se trata de una carne “magra” y “rica en nutrientes”, especialmente en regiones donde el acceso a la carne vacuna es más limitado.

Según indicó, existen estudios realizados en comunidades de la Puna que destacan que este alimento contiene hierro, calcio, fósforo y aminoácidos.

Debate por la crisis y el consumo

Más allá del aspecto nutricional, el debate dejó expuesta una diferencia política sobre cómo interpretar el fenómeno.

Mientras Bedia remarcó que se trata de un recurso regional y hasta de una posible oportunidad alimentaria y productiva, Igón insistió en que en lugares como la Patagonia el aumento del consumo responde a una cuestión económica y no cultural.

“En la Patagonia esto no existía. Hoy la gente está intentando comer eso”, respondió el exlegislador.

El cruce se produjo en un contexto marcado por la suba del precio de los alimentos y la caída del consumo de carne vacuna en distintos puntos del país.

Según datos del sector frigorífico, durante el primer trimestre de 2026 el consumo de carne vacuna siguió en descenso, mientras crecieron las compras de pollo, cerdo y otros cortes de menor precio.

La polémica entre Bedia e Igón rápidamente se viralizó en redes sociales y volvió a poner en discusión el impacto de la situación económica sobre la mesa de los argentinos.