El cierre afecta a 920 empleados, quienes se enteraron de la medida a través de un cartel en la entrada. “Está completamente militarizado el predio con la Policía de PBA. Hubo una represión con balas de goma. Nos vamos a quedar adentro de la planta porque queremos mantener nuestros puestos de trabajo”, denunció Sebastián Tesoro, uno de los trabajadores despedidos.
Otro empleado, Ariel Godoy, relató que “Llegamos esta mañana y la empresa contó a través de un comunicado que había cerrado la planta después de 80 años. Detuvieron al secretario general Alejandro Crespo cuando quiso ingresar, entendemos que ya lo liberaron. Estamos incomunicados, exigimos al gobernador que se haga presente”.
La crisis de la compañía se arrastra desde 2019, cuando redujo 450 puestos. En 2024 acumuló pérdidas superiores a 30 millones de dólares y aplicó nuevos despidos. La apertura de importaciones, la caída del consumo y la conflictividad gremial fueron señalados como factores determinantes.
Pedro Wasiejko, exsecretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), responsabilizó al Gobierno nacional y al empresario Javier Madanes por el desenlace y señaló que “Las políticas del gobierno de Javier Milei están destruyendo sistemáticamente el aparato productivo nacional. El cierre de FATE es el resultado directo de ese modelo antiindustrial”.
Con información de: Ámbito Financiero



