Con el cierre legislativo del año casi consumado, el Gobierno nacional ya proyecta el arranque político de 2026. Tras la sanción del Presupuesto 2026, el Ejecutivo de Javier Milei evalúa extender las sesiones extraordinarias del Congreso y convocar a los legisladores para el lunes 2 de febrero, una fecha que aún está bajo análisis en la mesa chica presidencial.
Según fuentes oficiales, la intención central es reactivar el debate de la Reforma Laboral y avanzar con las modificaciones a la Ley de Glaciares, dos iniciativas consideradas prioritarias por la administración libertaria y, en particular, por los gobernadores. Aunque resta más de un mes, el escenario legislativo ya se discute puertas adentro, con alternativas que incluyen incluso adelantar el llamado para el 19 de enero, con actividad efectiva desde febrero.
La “modernización” laboral se mantiene como uno de los ejes estratégicos del Gobierno. Por ese motivo, el debate fue postergado en diciembre para asegurar los votos necesarios y evitar un traspié parlamentario. “Hay que tratar la Reforma Laboral, podría ser antes del 2”, admitió un integrante de la mesa política que diseña la estrategia legislativa.
En este contexto, la flamante jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, buscará consolidar un nuevo logro parlamentario tras cerrar 2025 con la aprobación del Presupuesto y la Ley de Inocencia Fiscal. Para eso, contará con el respaldo del equipo negociador que coordina el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto al ministro del Interior, Diego Santilli, los armadores Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt.
Aunque inicialmente se barajó la posibilidad de sesionar durante enero, esa alternativa perdió fuerza. Ahora, el análisis gira en torno a organizar el llamado con antelación y retomar el trabajo en comisiones una vez iniciado febrero, replicando esquemas aplicados en convocatorias anteriores.
De los seis proyectos incluidos en el temario original de extraordinarias iniciado el 10 de diciembre, el Gobierno logró sancionar dos y dictaminar otros tres. Sin embargo, la actualización del Código Penal, impulsada por el ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona, quedó descartada para este período por tratarse de una reforma extensa que demandará meses de debate.
Si bien Bullrich logró dictamen tanto para los cambios en el régimen laboral como para la ampliación de áreas de explotación previstas en la Ley de Glaciares, el tratamiento en el recinto fue postergado hasta, al menos, el 10 de febrero, en medio de resistencias políticas que aún persisten.
Superado el receso estival, la Casa Rosada buscará retomar con fuerza la agenda legislativa que debió pausar ante un escenario adverso en el Congreso, incluso después del triunfo electoral de octubre. La señal es clara: el Gobierno quiere acelerar reformas y no perder tiempo, ni siquiera en verano.



