Según lo informado, los saldos acumulados por reintegros y devoluciones podrán ser convertidos en dólares de manera optativa, funcionando como una especie de “seguro de cambio” por un monto estimado en $1.500 millones de dólares. Las compañías que se adhieran podrán utilizar esos créditos a favor para el pago de impuestos a partir de enero de 2027.
La medida beneficia principalmente a las terminales automotrices, que desde 2023 reclaman la regularización de deudas vinculadas al IVA y otros tributos. Empresarios del sector valoraron la decisión como un paso necesario para ordenar las cuentas, aunque críticos como el ex titular de la Aduana, Guillermo Michel, señalaron que se trata de un “roleo de deuda” que patea el déficit fiscal hacia 2027.
Caputo destacó que la iniciativa busca cumplir con las metas acordadas con el FMI y dar previsibilidad a los operadores privados, en un contexto de restricciones fiscales. La resolución abre un nuevo capítulo en la relación entre el Estado y el sector exportador, con impacto directo en la industria automotriz y en la dinámica del comercio exterior argentino.
Con información de: Ámbito



