La Libertad Avanza, en busca del “tercio propio”

El oficialismo de Javier Milei llega a los comicios con un panorama favorable: no arriesga ninguna de sus seis bancas en el Senado y solo ocho de sus 37 en Diputados, lo que garantiza un crecimiento parlamentario.

Aun así, incluso con una gran elección, La Libertad Avanza (LLA) no alcanzará el anhelado “número mágico” de 86 diputados y 24 senadores que le permitiría blindar vetos presidenciales o frenar un eventual juicio político.

Según proyecciones, el oficialismo podría alcanzar 77 bancas en Diputados y 18 en el Senado, mientras que, en un escenario adverso, obtendría 60 y 14 respectivamente.

Con este panorama, Milei deberá recurrir a alianzas con el PRO y con sectores “dialoguistas” del Congreso para aprobar leyes o contener las iniciativas opositoras.

Unión por la Patria, la fuerza que más arriesga

En contraste, Unión por la Patria (UP) es el espacio que más pone en juego. En Diputados, 46 de sus 98 bancas vencen este año, y en el Senado, 15 de las 34.

La bancada que lidera Germán Martínez podría quedar entre 86 y 100 diputados, mientras que el bloque del Senado, conducido por José Mayans, pasaría a tener entre 28 y 32 senadores. Aunque se alejaría del quórum propio, seguiría siendo la primera minoría en ambas Cámaras.

El desafío para el peronismo radica en que estas bancas se obtuvieron en 2019, bajo el “efecto arrastre” de la candidatura presidencial de Alberto Fernández. Hoy, con la boleta única de papel (BUP), cada candidato deberá sostener su propio caudal de votos.

Las fuerzas del medio, árbitros del nuevo Congreso

Durante los dos primeros años de gobierno de Milei, bloques como Encuentro Federal (Diputados) y Provincias Unidas (Senado) fueron decisivos para la aprobación de leyes clave como la Ley Bases y el paquete fiscal, pero también para derrotas del Ejecutivo, como la Emergencia en Discapacidad o la Ley de Financiamiento Universitario.

De cara al nuevo período legislativo, los seis gobernadores que integran Provincias Unidas -entre ellos Carlos Sadir, Martín Llaryora, Ignacio Torres y Gustavo Valdés- buscan fortalecer su peso político y asegurar beneficios para sus provincias.

En números, Encuentro Federal arriesga 7 de sus 15 bancas en Diputados, y Provincias Unidas, 2 de 5 en el Senado. Este espacio, que se distancia tanto del oficialismo como del kirchnerismo, podría consolidarse como tercera fuerza nacional si logra sortear la polarización.

UCR, FIT y Coalición Cívica, al borde del retroceso

La Unión Cívica Radical (UCR) llega fragmentada en cuatro bloques y enfrenta un escenario adverso. El bloque que conduce Rodrigo De Loredo arriesga 11 de sus 14 bancas, la Liga del Interior (vinculada a Milei), 3 de 6; el sector de Facundo Manes, 9 de 12; y el monobloque Unidos, de Mario Barletta, también culmina mandato.

En el Senado, el radicalismo renueva 4 de sus 11 bancas, con mejores perspectivas que en Diputados, donde podría quedar reducido a su mínima expresión.

Por su parte, la Coalición Cívica pone en juego 4 de sus 6 bancas y el Frente de Izquierda (FIT), 4 de 5. Ambos espacios dependen de una buena elección para conservar presencia parlamentaria.

Con un Congreso más fragmentado, el nuevo mapa político para el segundo tiempo de Javier Milei dependerá de la capacidad de diálogo y construcción de consensos entre los distintos bloques.