La negociación fue anunciada oficialmente por el Ministerio de Capital Humano, que conduce Sandra Pettovello, en un comunicado que destacó el “compromiso con la estabilidad económica” de las partes involucradas. Además, se otorgará una suma no remunerativa de $25.000 en septiembre, que se incorporará al salario básico por un valor de $22.000 a partir de octubre.
El gesto de Moyano es interpretado como un respaldo político al Gobierno en un contexto de alta sensibilidad económica y electoral. Mientras otros gremios presionan por aumentos superiores al 6%, el acuerdo de Camioneros se convierte en una referencia para la administración libertaria, que busca contener la escalada salarial y mostrar señales de gobernabilidad.
La decisión también genera ruido dentro del movimiento obrero, donde algunos sectores cuestionan la moderación del acuerdo frente al deterioro del poder adquisitivo. Sin embargo, desde el entorno de Moyano señalan que el pacto busca “garantizar estabilidad y evitar conflictos en un momento crítico para el país”.
El Gobierno, por su parte, apuesta a que este tipo de acuerdos se multipliquen y ayuden a consolidar su narrativa de recuperación económica sin desbordes inflacionarios. La próxima revisión está prevista para diciembre, cuando las partes volverán a evaluar el impacto del convenio y posibles ajustes.



