El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que reúne proyecciones de 39 entidades entre consultoras, centros de investigación y bancos, ajustó al alza sus previsiones para agosto, marcando una suba de 0,4 puntos respecto al informe anterior. El IPC núcleo, que excluye precios estacionales y regulados, se estima en 2,0%, mientras que para los próximos meses se proyecta una leve desaceleración, con valores entre 1,5% y 1,8% hasta febrero de 2026.
Entre las consultoras privadas, Equilibra anticipó un 2% impulsado por aumentos en precios estacionales y regulados, mientras que C&T Asesores Económicos ubicó la inflación en 1,6%, destacando el impacto del rubro vivienda. EcoGo también estimó un 2%, aunque advirtió sobre la fragilidad del esquema económico actual. Orlando Ferreres proyectó 2,1% con una variación interanual del 32,2%, y Libertad y Progreso calculó un 1,7%, atribuyendo la baja a la estabilidad en bienes de consumo masivo y alimentos frescos.
El dato de CABA, que mostró una desaceleración al 1,6%, fue atribuido a la caída de precios estacionales como turismo e indumentaria. Sin embargo, analistas advierten que este comportamiento podría no replicarse a nivel nacional, especialmente por el salto del tipo de cambio oficial tras la derrota electoral del oficialismo en Buenos Aires, que generó una suba de hasta 5% en el dólar.
La publicación del IPC nacional será clave para evaluar la sostenibilidad del programa económico del Gobierno, que busca mantener la disciplina fiscal y contener la volatilidad financiera en un contexto de alta sensibilidad política.
Con información de: Perfil



