En un gesto político que busca reafirmar el rumbo económico del gobierno tras la derrota en las elecciones legislativas bonaerenses, el presidente Javier Milei encabezó una reunión con el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, en la Casa Rosada. Lo acompañaron el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Guillermo Francos; y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno.

También participaron Morgan Doyle, jefe del BID para el Cono Sur, y Amanda Glassman, asesora del organismo. El encuentro giró en torno a las reformas económicas en curso, el impulso al sector privado, la agenda de seguridad y la integración regional.

Goldfajn destacó en redes sociales el carácter “excelente” de la reunión y confirmó que se abordó la nueva Estrategia País 2025-2028, que contempla un paquete de financiamiento por US$10.000 millones para Argentina en los próximos tres años. De ese total, US$7.000 millones se destinarán a iniciativas del sector público y US$3.000 millones al fortalecimiento de la inversión privada.

En paralelo, el BID anunció un “compromiso histórico” de US$2.500 millones para reforzar la seguridad ciudadana en América Latina y el Caribe. En el caso argentino, el organismo trabaja junto al Ministerio de Seguridad Nacional —a cargo de Patricia Bullrich— en dos frentes prioritarios: el fortalecimiento de las instituciones federales de seguridad y la modernización del sistema de justicia penal mediante la implementación del nuevo Código Procesal Penal Federal.

El encuentro se inscribe en una estrategia de reposicionamiento internacional del gobierno, que busca sostener su agenda de reformas estructurales con respaldo multilateral, en un contexto de creciente tensión política interna y desafíos económicos persistentes.