De acuerdo a trascendidos las críticas se centraron especialmente en la conducción partidaria encabezada por Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, y su primo Eduardo “Lule” Menem, armador nacional. También fue señalado Sebastián Pareja, responsable de la campaña bonaerense, por la elección de candidatos poco conocidos en distritos clave como Tapalqué.
En el interior del oficialismo, algunos referentes consideran que los errores propios fueron determinantes en la derrota, más allá del crecimiento de Fuerza Patria. Ejemplos como el rechazo a alianzas con figuras del PRO en distritos como San Nicolás, Junín y Pergamino, donde se conformaron fuerzas independientes, fueron señalados como decisiones que debilitaron el frente libertario.
El escándalo por los audios que involucran al exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, también impactó en la campaña, al vincular presuntas irregularidades con sectores cercanos a “Lule” Menem. Aunque el Gobierno intentó articular una respuesta política, el daño ya estaba hecho.
Durante el acto de cierre en Moreno, el presidente Javier Milei evitó responsabilizar directamente a los candidatos seccionales y se mostró junto a sus ministros y principales asesores. En su discurso, reconoció errores y prometió una revisión de cara a octubre, aunque aclaró que no habrá cambios inmediatos en el gabinete ni en el esquema económico.
Mientras tanto, desde sectores internos como el caputismo y las milicias libertarias en las redes sociales multiplican los pedidos de reordenamiento político. Analistas cercanos al Gobierno advierten que, si no se toman decisiones concretas, el oficialismo podría enfrentar una pérdida de competitividad irreversible.
Con información de: Infobae



