“En la Comisión de Educación hemos puesto a consideración el resumen de todas las políticas prioritarias 20-25 que el Ministerio está llevando adelante”, señaló Ferrín, y explicó que entre ellas se encuentra el abordaje de problemáticas como el bullying, el acoso, el ciberacoso, las adicciones y la violencia sexual, que “a veces también sufren los docentes”.
El protocolo fue presentado el pasado 2 de julio durante la jornada institucional realizada en las escuelas. Según explicó la legisladora, el objetivo es que todos los docentes conozcan las acciones a seguir ante casos complejos: “Lo primero que hay que hacer es comunicar inmediatamente al personal directivo, y este debe activar la intervención de los distintos organismos: supervisión, dirección de nivel y, si es necesario, la justicia”.
Ferrín resaltó que el documento contempla incluso sanciones para quienes se desentienden de una denuncia o no dan curso a los pasos establecidos. “Eso me parece importante: sanciones disciplinarias en caso de que no les llegue el apunte, ese llamado de atención que hace el chico o la chica”, afirmó.
Finalmente, remarcó que el protocolo busca dar respuestas claras y evitar la desorientación frente a hechos graves. “Antes no sabían cómo actuar. Me acuerdo de un caso de drogas, no sabían qué hacer. Hoy el protocolo marca lo que hay que hacer”.



