"Coincidimos en la necesidad de sacar a las mujeres argentinas de vulnerabilidad, pero consideramos que ofrecer el aborto como respuesta a una mujer embarazada en dificultad es abandonarnos a la mediocridad y el desaliento", reflexionó Villarruel.

Y continuó: "Es decirle desde el Estado que no puede traer vida al mundo y que un futuro mejor es inalcanzable: es un mensaje terrible. Por el contrario, el trato digno comienza con el respeto de la integrad física y el reconocimiento al derecho a la vida".

"La defensa de la vida y de la dignidad de la personas por nacer es una causa central en nuestro país y civilización", reflexionó Villarruel en un breve discurso de cierre que tuvo a otros exponentes con postura negativa a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Para la abogada, es importante que se reviertan "los procesos de desvalorización de la vida humana, la cultura de la muerte y el descarte".