En un escueto parte oficial se dejó sentada la visita que tendrá la titular de la cartera de Seguridad con el mandatario local, aunque no trascendieron detalles sobre los temas que tratarán en la reunión.

Sin embargo, el encuentro se producirá después de que se diera a conocer la confección de un informe oficial sobre el Plan Bandera que ya se puso en marcha en Rosario desde enero pasado.

En dicho Plan, se destaca la reducción de los homicidios y niveles de criminalidad, además de que se indica que las medidas de prevención del delito beneficiaron a otras actividades económicas como el turismo.

El informe valora que desde el 2 de enero se redujeron los homicidios un 60% en la ciudad, porcentaje que llegó al 70% en la zonas de mayor actividad delictiva. Cabe mencionar que entre enero y agosto de 2023 se registraron unos 150 homicidios dolosos, pero que durante 2024 se redujo a 57 crímenes.

En este informe se remarca que la clave para conseguir esos resultados fue el aumento del patrullaje en la vía pública, los controles a vehículos y a personas, allanamientos e incautaciones, y el desarrollo del Sistema Integral de Gestión para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo en el Servicio Penitenciario Federal. En tanto, señalaron que hubo un 59% menos de tiroteos y un aumento del 500% en decomiso de cocaína.

¿Que es el Plan Bandera?

El “Plan Bandera” coordina los esfuerzos de Provincia y Nación, en colaboración con las autoridades de la ciudad, “para mejorar de a poco y de manera sostenida los índices de inseguridad y violencia”.

Mediante el plan se busca dar batalla al crimen organizado y la delincuencia, con efectivos de fuerzas federales que trabajan en Rosario y la región, con la llegada de agentes del grupo motorizado “Linces” de Gendarmería Nacional, para poner en marcha un programa de detección de correos privados y encomiendas para interceptar drogas. También se anunció oportunamente un programa de “reducción de armas”.

Entre otras se anunció el regreso de la inteligencia criminal, con un grupo elite de investigadores de las cuatro fuerzas federales” para llevar a cabo pesquisas de “calidad”.

Finalmente se puso en marcha un programa de denuncias anónimas del Ministerio de Seguridad de la Nación “para trabajar en conjunto para la destrucción de los búnkeres y lugares de venta”, y políticas de control sobre precursores químicos para evitar la elaboración de drogas.