Arrieta compartió capturas de conversaciones que revelan un proyecto secreto para otorgar libertad a los militares condenados por crímenes de lesa humanidad durante la dictadura de 1976. Según la diputada, los legisladores operaron de espaldas al Poder Ejecutivo, sin que Milei estuviera al tanto de la visita al penal.

En los chats, se detalla cómo se intentó eliminar la polémica foto de los diputados con los represores y las críticas que surgieron hacia el Gobierno por su falta de apoyo a la difusión del proyecto. Arrieta señaló al sacerdote Javier Ravasi como el nexo entre los diputados libertarios, abogados y jueces, quien organizó la reunión donde se discutió el plan.

La diputada también reveló que otros legisladores, como Beltrán Benedit y Alida Ferreyra, organizaron la visita y que el Servicio Penitenciario Federal facilitó el acceso al penal. Además, criticó duramente la falta de liderazgo y el supuesto destrato hacia el presidente Milei, quien, según los chats, pidió a los diputados que no publicaran un comunicado ni hablaran con la prensa sobre la visita.

Arrieta concluyó su denuncia asegurando que continuará revelando pruebas hasta que se constituya una Comisión Investigadora en el Congreso para esclarecer las responsabilidades de quienes participaron en la visita a los represores en Ezeiza y los verdaderos fines detrás de este controvertido proyecto.