Los jugadores iniciaron una caravana en autobús descapotable que recorrió las principales calles de la capital. El desfile incluyó puntos emblemáticos como la calle Princesa, Goya, Serrano, Puerta de Alcalá y culminó en la Plaza de Cibeles, tradicional escenario de las celebraciones deportivas españolas.

La jornada comenzó con recepciones institucionales en la Casa Real y en el Palacio de La Moncloa, donde los campeones fueron homenajeados antes de iniciar el recorrido junto a los hinchas. “La rúa de los reyes del mundo”, como la bautizó el delegado del Gobierno de Madrid, Francisco Martín, se convirtió en un evento histórico para la ciudad.

Las autoridades estimaron que cerca de un millón de personas acompañaron a la delegación durante el trayecto. El despliegue de seguridad y organización fue clave para garantizar el orden en una celebración que superó las expectativas.

El cierre de la jornada estuvo a cargo de la Real Federación Española de Fútbol, que organizó un espectáculo frente al Palacio de Comunicaciones. Hubo música, animación y la participación de artistas que acompañaron el festejo de los jugadores junto a los aficionados.

Con esta consagración, España sumó su segunda Copa del Mundo y reforzó su lugar en la historia del fútbol internacional.

Con información de: Ámbito