Los visitantes generaron un total de 43.536 pernoctes, con una estadía promedio de 2,69 noches, lo que evidencia una permanencia superior a la de otros fines de semana largos del año y refleja el interés de los turistas por recorrer la diversidad de circuitos que ofrece la provincia.
El análisis por regiones muestra a la Quebrada de Humahuaca como el circuito más demandado, alcanzando un 81,44% de ocupación hotelera. Le siguieron los Valles con un 65,38%, las Yungas con 58,38% y la Puna con 36,41%, región que presenta mayores desafíos logísticos pero mantiene un flujo constante de turistas especializados.
El desglose por localidades revela que Purmamarca encabezó el ranking con un notable 93,28% de ocupación, consolidándose como el epicentro turístico de la provincia. Le siguieron Tilcara con 82,28%, Maimará con 79,49% y Humahuaca con 77,41%, todas localidades emblemáticas de la Quebrada.
En los Valles, San Francisco registró 70,62% de ocupación, mientras que San Salvador de Jujuy alcanzó el 68,71%, demostrando el creciente atractivo de la capital provincial como base de operaciones y destino en sí mismo. San Pedro obtuvo un 61,34% y Libertador General San Martín un 58,98%, completando el mapa de destinos elegidos por los visitantes.
Con un gasto diario promedio de $110.069 por turista, el fin de semana largo generó un derrame económico significativo en las comunidades locales, beneficiando a prestadores de servicios turísticos, gastronómicos, comercios y emprendedores de las distintas regiones.
La provincia contó con 417 alojamientos que ofrecieron 12.347 plazas disponibles, de las cuales 9.710 turistas se alojaron en emprendimientos empadronados y 6.485 en no empadronados, lo que refleja la diversidad de la oferta de hospedaje jujeña.



