Las personas detenidas fueron llevadas a las unidades penales de Jujuy, específicamente a Alto Comedero en la capital provincial. Todas ellas enfrentaban cargos en virtud del artículo 194 del Código Penal, que prohíbe los cortes de ruta y estipula penas de tres meses a tres años de prisión.
"Nuestros reclamos y denuncias sobre los cortes de ruta dieron resultado, y todas las personas detenidas por la represión en Purmamarca fueron liberadas", afirmó Natalia Morales, dirigente del Frente de Izquierda, quien también había sido detenida.
Morales agregó: "Todos nosotros estamos siendo imputados penalmente simplemente por protestar y defender los derechos indígenas y el agua".
Entre los liberados se encontraban el periodista tilcareño Camilo Haro Galli, el turista Hernán Oviedo proveniente de Buenos Aires, el vocal de la comisión municipal de El Moreno Santiago Lamas, y Carmen Benicio, una estudiante universitaria de la UNJu, residente de la comunidad de Quebraleña.
"En este momento, exigimos con más fuerza que nunca la anulación de la reforma constitucional de Jujuy, así como la convocatoria al diálogo con los docentes, los pueblos originarios y los empleados municipales y estatales, además del cese de la represión contra la protesta legítima", expresó el Sindicato de Empleados y Obreros Municipales de Jujuy (SEOM) en un comunicado.
El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, y su equipo se encuentran en la provincia desde ayer y se entrevistaron con todos los detenidos en relación con la represión.
Posteriormente, el funcionario se dirigió a la entrada de Purmamarca, donde continuaba la protesta de las comunidades indígenas contra la reciente reforma constitucional aprobada en la provincia.
El sábado pasado, las fuerzas de Infantería de la policía jujeña reprimieron en cuatro ocasiones a los manifestantes que bloqueaban la intersección de las rutas 9 y 52, en las cercanías de Purmamarca, resultando varias personas heridas por balas de goma y gases lacrimógenos.
Uno de los mas afectados fue Mijael Lian Lamas, un joven de 17 años que perdió un ojo a causa del impacto de una bala de goma disparada por un oficial de policía.

La represión se produjo en medio de las protestas de las comunidades originarias y las organizaciones sociales en el norte jujeño, en rechazo a la reforma parcial de la Carta Magna provincial aprobada por una Asamblea Constituyente el último jueves.



