Leiva sostuvo que "la CCC cuenta con cuatro comedores abiertos al público y la situación económica provoca mas chicos y jóvenes en los establecimientos", por lo que se hace muy dificíl mantener la provisión de comida.
“Hay días en los que no podemos cocinar, porque no nos alcanza y le tenemos que decir a los chicos que no le vamos a dar de comer, es desgarrador”, admitió Leiva.
En ese plano, contó que se pidió al gobierno la declaración de Emergencia Alimentaria y la provisión de subsidios para poder mantener los comedores.
En paralelo comentó el programa comunitario “Ni un pibe menos por la droga”, "donde trabajamos en los barrios para evitar que nuestros jóvenes caigan en las adicciones y por eso hacemos varias actividades y acompañamos a los chicos".