Morales, tras lamentar que no se haya "dado un paso en torno a la legalización del aborto", arremetió contra lo "extremo" e "injusto" en torno a la posición que adoptaron los sectores provida y las organizaciones feministas, al sostener que era "una situación muy complicada" en la que se tomó la "decisión correcta".
"Ni la madre ni nadie sospechaban que estaba embarazada de casi seis meses. La cesárea se produce a las 24 semanas y un poco más, ni los protocolos estaban previstos para ese tiempo de gestación", aseguró Morales en una entrevista en Radio La Red y reiteró que "la Organización Mundial de la Salud establece que hay aborto hasta la semana 22 o 500 gramos de peso en feto. Después, es parto prematuro".
El mandatario jujeño aseguró que "se cumplió con la ley, el fallo Fal, con la voluntad de la niña y de la madre" y que se hicieron "todos los esfuerzos conforme a todos los protocolos del país y -en particular- de la provincia para salvar la vida de la niña que era la prioridad y luego la de la beba. Pero bueno, salieron mal las cosas", esto en referencia a que la beba murió el último martes.
Por otro lado, se refirió a las críticas sobre el procedimiento realizado y dijo que "los extremos de ambos sectores no están conformes, pero había que tomar una decisión en términos de una situación insospechada, muy compleja".
"Para la niña había que ir por el método menos cruento y después, dadas las circunstancias, salvar la vida de un bebé", aseguró y felicitó a todo el personal sanitario que hizo lo posible, que aseguró además que tomaron la decisión dentro de los diez días de solicitada la ILE, lo cual sostuvo que "está establecido en el protocolo".
Finalmente volvió a referirse a su postura en torno a la legalización del aborto y dijo: "En lo personal, estoy en contra del aborto, pero se tendría que haber dado un paso en torno a la legalización, en particular en casos de adolescentes y de situaciones injustas que no deberían penalizarse".