La Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy (ADIUNJu) realizó un balance de la primera semana de paro en el marco del plan de lucha impulsado por la CONADU Histórica, con un fuerte nivel de adhesión y una advertencia contundente sobre la situación salarial del sector.
Desde el gremio señalaron que un importante porcentaje de docentes percibe ingresos que van desde los $280.000 hasta los $600.000, lo que —afirman— los ubica en niveles de indigencia o pobreza. En ese contexto, remarcaron que la pérdida del poder adquisitivo supera el 50% en comparación con noviembre de 2023.
La medida de fuerza, que forma parte de un esquema de tres semanas de protesta, contempla paros en la primera y tercera semana, junto a actividades de visibilización, debate y articulación con otros sectores de la comunidad universitaria.
Alto acatamiento y facultades paralizadas
Según detalló ADIUNJu, el impacto del paro ya se hace sentir en distintas unidades académicas. En la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales y en la Escuela de Minas se registra una paralización casi total, mientras que en la Facultad de Ciencias Agrarias el acatamiento ronda el 60%, superando los niveles del año anterior.
En tanto, en las Facultades de Ingeniería y Ciencias Económicas —donde aún no comenzaron las clases— crece el número de docentes que se suman a las medidas, con suspensión de diversas actividades.
El martes, además, se llevó a cabo una asamblea con participación de docentes, nodocentes y estudiantes, donde se definieron nuevas acciones, entre ellas un “cartelazo” previsto para este jueves en el Puente Lavalle, clases públicas y espacios de debate sobre la situación presupuestaria.
Reclamos y advertencias
Entre los principales reclamos, el sector exige la inmediata aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, la apertura de paritarias y una recomposición salarial urgente. También denuncian un progresivo desfinanciamiento del sistema universitario que afecta tanto a los trabajadores como a los estudiantes.
“Sin salarios dignos no hay educación de calidad”, sostienen desde el gremio, al tiempo que alertan sobre un escenario de creciente deterioro: aumento de renuncias, cargos vacantes sin cubrir, sobrecarga laboral y estudiantes que abandonan sus estudios por la crisis económica.
Asimismo, ADIUNJu confirmó su participación en la próxima marcha nacional en defensa de la universidad pública y en las actividades por los 50 años del último golpe de Estado.
El conflicto universitario suma así un nuevo capítulo en Jujuy, en medio de un clima de tensión con el Gobierno nacional y con una comunidad educativa que se moviliza para sostener el sistema público de educación superior.



