Según señalaron, la intervención policial fue precisa y con la autorización de la víctima, el personal de élite ingresó y neutralizó al agresor, quien se resistió violentamente. El profesionalismo fue crucial para reducirlo sin causar daños a ninguno de los residentes.

Cabe señalar que el personal del Centro de Gestión de la UR1, a posterior localizó y secuestró una pistola calibre 22 que habría sido utilizada para intimidar a la familia.

El sujeto fue reducido y trasladado a la Sub Comisaría San Francisco de Álava, quedando a disposición de la Justicia por amenazas graves y resistencia.