Durante la sesión de este martes, marcada por cruces verbales y disputas sobre el financiamiento universitario, el oficialismo sorprendió al ceder terreno en una jugada que generó desconcierto en la oposición. El diputado Gabriel Bornoroni (La Libertad Avanza) propuso postergar la votación y acordar el tratamiento en comisión, esquivando el debate en el recinto para evitar un nuevo revés legislativo.
La reacción de los bloques opositores fue inmediata: reclamaron certezas, pidieron dejar constancia escrita del compromiso y expresaron su desconfianza. “El que se quema con leche, ve una vaca y llora”, resumió el formoseño Fernando Carbajal (Democracia para Siempre), en alusión a las tácticas dilatorias que caracterizaron al oficialismo durante el año.
Finalmente, se logró una votación a mano alzada, sin objeciones, y se fijó fecha para el tratamiento en la Comisión de Presupuesto y Hacienda: el miércoles 13 de agosto a las 12 horas. Luego, a las 16 horas, un plenario con la Comisión de Energía analizará el proyecto que modifica la distribución del impuesto a los combustibles, eliminando fideicomisos y fondos nacionales para redirigir los recursos a las provincias.
El protagonismo de los gobernadores
Ambas iniciativas nacieron por impulso de los gobernadores agrupados en el espacio “Provincias Unidas”, que empieza a delinear un peso político propio dentro del Congreso. La influencia de los mandatarios provinciales también se reflejó en la votación por el financiamiento universitario, donde algunos bloques cambiaron de postura, como el tucumano Jaldo y legisladores cercanos a Sáenz (Salta), Orrego (San Juan) y Llaryora (Córdoba).
Los respaldos, sin embargo, no fueron unánimes. Legisladores de Santa Cruz, Chubut, Mendoza y Entre Ríos mostraron posturas dispares o directamente se ausentaron, evidenciando matices dentro del bloque federal.
Mientras tanto, el Gobierno nacional busca contener el frente interno y evitar un nuevo desgaste legislativo. El gesto de ceder a las provincias, sin embargo, no disimula la tensión con una oposición que exige hechos y no promesas.



