La medida se conoce en medio del receso invernal y reaviva el debate sobre los ingresos de la clase política, ya que el incremento proyectado para los legisladores supera la inflación acumulada en lo que va del año y amplía la diferencia con los salarios del resto de los trabajadores.
Cómo se aplicará el aumento
El acuerdo salarial para los empleados legislativos establece una recomposición acumulativa del 6,7%, distribuida en tres tramos.
La actualización contempla un 2,4% retroactivo a junio, un 2,2% correspondiente a julio y un 1,9% adicional para agosto.
Como el Senado aprobó en 2024 un sistema que vincula automáticamente las dietas con las paritarias del personal legislativo, cada incremento salarial impacta directamente en los haberes de los senadores sin necesidad de una nueva votación.
Con esta actualización, cada integrante de la Cámara alta pasará a percibir alrededor de $11,9 millones brutos mensuales, antes de los descuentos por impuesto a las ganancias, aportes jubilatorios y obra social.
Los tres senadores de Jujuy cobrarán casi $12 millones
El incremento también alcanzará a los representantes de Jujuy en la Cámara alta. De esta manera, Carolina Moisés, Ezequiel Atauche y Vilma Bedia pasarán a percibir una dieta cercana a los $11,9 millones brutos mensuales, salvo que alguno de ellos decida renunciar al aumento o donar parte del incremento, como ya ocurrió en otras oportunidades con algunos legisladores.
La suba no requiere tratamiento ni votación, ya que surge automáticamente del mecanismo de actualización aprobado por el propio Senado, que ajusta el valor de los módulos utilizados para calcular las dietas.
La noticia vuelve a poner el foco sobre los ingresos de los representantes jujeños en el Congreso, en un contexto económico donde gran parte de los trabajadores y jubilados continúan enfrentando dificultades para recuperar el poder adquisitivo.
Un aumento por encima de la inflación
De concretarse las proyecciones actuales, las dietas de los senadores acumularán cerca de un 19% de incremento entre enero y agosto, porcentaje que supera la inflación registrada durante el primer semestre del año.
El sistema de remuneraciones se basa en un esquema de módulos. La dieta está integrada por 2.500 módulos, a los que se suman 1.000 módulos por gastos de representación y 500 módulos en concepto de desarraigo. Cada modificación del valor de esos módulos, producto de las paritarias legislativas, repercute automáticamente en los ingresos de los legisladores.
La diferencia con Diputados
El nuevo aumento vuelve a dejar en evidencia la brecha salarial entre ambas cámaras del Congreso.
Mientras un senador cobrará cerca de $12 millones brutos, un diputado nacional percibe actualmente algo más de $6 millones brutos, ya que la Cámara de Diputados no aplica el mecanismo de actualización automática vinculado a las paritarias.
No obstante, algunos legisladores de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y bloques provinciales podrían optar por rechazar el incremento o donar el excedente, una decisión que dependerá de cada senador.
Un debate que vuelve a instalarse
Además del impacto sobre las dietas legislativas, el acuerdo contempla mejoras salariales para los trabajadores del Congreso, cuyos haberes también serán actualizados en los próximos meses.
Sin embargo, la actualización vuelve a abrir una discusión recurrente en la política argentina: el mecanismo automático que ajusta los salarios de los senadores y la creciente distancia entre los ingresos de la dirigencia y la realidad económica que atraviesan millones de argentinos.
Con los nuevos valores, Carolina Moisés, Ezequiel Atauche y Vilma Bedia, como el resto de los integrantes de la Cámara alta, quedarán alcanzados por una dieta cercana a los $12 millones brutos mensuales, una cifra que seguramente volverá a generar fuertes cuestionamientos en la opinión pública.




