La decisión quedó establecida mediante el Decreto 612/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, que modificó los alcances de la reglamentación de la Ley 14.250 sobre convenios colectivos de trabajo.
El cambio representa un giro respecto de la disposición del pasado 1° de julio, cuando el Ejecutivo había determinado que los aportes de los trabajadores no podían superar el 2% y que debían calcularse únicamente sobre el salario básico.
Un reclamo que llegó desde los gremios
La modificación responde a uno de los principales reclamos de la Confederación General del Trabajo (CGT), que cuestionó que la base de cálculo no reflejara el ingreso real de muchos trabajadores.
Desde la central obrera explicaron que en numerosos convenios colectivos existen adicionales mensuales -como antigüedad, presentismo o bonificaciones por título- que forman parte habitual del salario de bolsillo.
"Se excedía de lo que decía la ley. Los aportes son parte de los beneficios de los trabajadores", señalaron desde la CGT, al defender el sistema de financiamiento sindical.
Según la central sindical, esos recursos permiten sostener servicios vinculados con turismo, capacitaciones, prestaciones sociales, ajuares, sepelios y otros beneficios para los afiliados.
Qué cambia con el nuevo decreto
La nueva reglamentación establece que la base de cálculo incluirá "el salario básico convencional correspondiente a la categoría del trabajador" y también "las sumas remunerativas normales y habituales de frecuencia de pago mensual de origen convencional".
Sin embargo, quedarán excluidos conceptos extraordinarios como premios, bonos, participación en ganancias, horas extras, sueldo anual complementario (aguinaldo), plus vacacional y sumas no remunerativas.
Además, el decreto determina que los fondos recaudados deberán destinarse exclusivamente a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales en beneficio de los trabajadores.
La normativa también establece que esos aportes deberán ser administrados de manera separada para garantizar su destino específico.
La CGT prepara nuevas protestas contra la reforma laboral
El cambio en la reglamentación ocurre en medio de una creciente tensión entre el Gobierno y las centrales sindicales.
El secretario general de la CGT y del Sindicato de los Empleados de la Industria del Vidrio y Afines (SEIVARA), Cristian Jerónimo, sostuvo que la modificación evitó una posible ola de presentaciones judiciales contra la medida original.
"El Gobierno quería evitar una lluvia de cautelares", afirmó el dirigente sindical, quien había anticipado acciones legales contra la reglamentación inicial.
En paralelo, la CGT anunció un plan de movilizaciones junto a jubilados, la CTA Autónoma y otros sectores sindicales, con una agenda de protestas que podría desembocar en un paro general contra la reforma laboral impulsada por la administración de Javier Milei.
La eliminación del tope del 2% abre ahora una nueva etapa de negociación entre sindicatos y empresarios, mientras el Gobierno busca sostener su reforma laboral y la CGT intenta recuperar capacidad de presión frente al Ejecutivo.




