La víctima falleció en el lugar debido a múltiples fracturas y lesiones de extrema gravedad, pese a la intervención del SAME. Después del hecho, la Policía activó un operativo cerrojo y trabajaron peritos de Criminalística, la Brigada de Investigaciones y autoridades judiciales para recolectar pruebas.

El joven confesó ser el responsable del atropello y señaló que el vehículo, una Toyota Corolla Cross color bordó, estaba resguardado en su domicilio. La ayudante fiscal dispuso el secuestro de la camioneta para pericias mecánicas, además de prendas de vestir y otros elementos vinculados al caso.

El cuerpo de la víctima fue trasladado a la Morgue Judicial para la autopsia correspondiente. Las actuaciones continúan bajo la carátula judicial pertinente, mientras se determinan las responsabilidades legales del menor. El test de alcoholemia realizado al conductor arrojó resultado negativo.