Según fuentes policiales, luego de constatar la muerte por causas naturales y comunicar los resultados forenses a la fiscalía de turno, los efectivos se retiraron del lugar sin prever la situación de vulnerabilidad de los dos hermanos, quienes quedaron solos con el cadáver. Sin cobertura social ni familiares que los asistieran, optaron por dejar el cuerpo en el mismo sitio donde lo habían encontrado.

Durante el fin de semana, los vecinos notaron que los hombres evitaban ingresar a la casa y, al consultarles, confesaron que tenían miedo por el estado del cuerpo, que ya presentaba rigidez cadavérica y signos de descomposición.

Ante la falta de respuesta de la Seccional 30, que les indicó que la responsabilidad del retiro correspondía a los familiares, los vecinos decidieron denunciar la situación en redes sociales para exigir la intervención de las autoridades.

Finalmente, el Ministerio Público de la Acusación autorizó el retiro del cadáver por parte de bomberos, quienes lo trasladaron a la morgue judicial de Alto Comedero. Allí permanecerá hasta que se consiga un ataúd y un espacio en un cementerio público para darle sepultura.

El caso expuso la necesidad de protocolos más sensibles frente a situaciones de vulnerabilidad social y emocional, y generó un fuerte reclamo vecinal para que se garantice un acompañamiento adecuado en este tipo de circunstancias.