Ramos nació en Puerto Príncipe en 2009 y fue adoptado por una familia argentina luego de sobrevivir al terremoto que devastó al país en enero de 2010. Desde entonces creció en Buenos Aires, donde comenzó a forjar su camino en el fútbol.

A los seis años se probó en Vélez y rápidamente se destacó por su potencia física y velocidad. En la última temporada del torneo de Inferiores de AFA convirtió 12 goles, incluyendo cuatro tantos en un mismo partido frente a Atlético de Rafaela y un gol decisivo contra Boca Juniors.

El joven atacante se desempeña como extremo izquierdo o delantero de referencia y ha sido comparado por su estilo con figuras internacionales como Vinícius Jr. y Kylian Mbappé. Su explosión futbolística en 2026 lo colocó en el radar de la Selección juvenil.

La noticia de su convocatoria lo sorprendió en medio de una clase virtual. “Al principio leí mal el apellido y pensé que se habían equivocado. Cuando lo leí bien no lo podía creer”, relató Ramos al medio digital Olé, quien eligió representar a la Argentina pese al interés de Haití en sumarlo a su equipo nacional.

El microciclo de entrenamientos se llevará a cabo en el predio Lionel Messi de Ezeiza, como preparación para el Mundial Sub 17 que se disputará en noviembre en Qatar. Allí, Ramos buscará consolidarse como una de las piezas clave del plantel.

Con apenas 17 años, Kiki Ramos ya es considerado una de las grandes promesas del fútbol argentino. Su historia de vida, marcada por la resiliencia y el esfuerzo, se combina con un presente deportivo que lo proyecta hacia un futuro de alto nivel.

Con información de: Infobae y Olé