El Gobierno decidió este martes postergar un mes el ajuste del impuesto a las transferencias de los combustibles que tenía previsto entrar en vigor el 1ro. de junio próximo, según consignaron fuentes de la Secretaría de Energía.
La medida iba a entrar en vigencia el próximo sábado e implicaba un aumento entre el 3 y el 4% en el precio de venta final de los carburantes.
La decisión se tomó "para evitar un impacto en la inflación" y el miércoles o jueves se publicará un decreto presidencial con la suspensión del ajuste del gravamen a la transferencia de los combustibles, indicaron fuentes de la cartera energética.
Cabe resaltar que en mayo, los combustibles aumentaron entre 4 y 4,5 por ciento. En abril habían subido otro tanto.