Luis Cardozo, uno de los organizadores, explicó que el proyecto nació junto a su hermano y cuatro cocineras que trabajan de manera voluntaria. "Tomé la iniciativa de organizar este comedor con mi hermano, junto a cuatro cocineras que se han puesto la mano en el corazón y decidieron formar parte de esto que es sin fines de lucro", expresó.

El comedor está destinado principalmente a niños en edad escolar y también brinda asistencia a adultos mayores. Según Cardozo, al iniciar el proyecto realizaron gestiones para atender a 80 personas, pero la necesidad fue mucho mayor. "Gestionamos para 80 y ahora hay muchísima necesidad. Se llenó, hay más de cien, 125 niños que se quieren sumar, pero no tenemos los cupos para los chicos", afirmó.

Alejandra Soruco, también organizadora del comedor, señaló que la mayoría de las familias que concurren atraviesan dificultades económicas. "La gente que viene, la mayoría casi no tiene trabajo seguro", sostuvo, y destacó que las cocineras trabajan de forma voluntaria. "Ellas están ahora sin un sueldo, vienen a voluntad y solo se llevan el plato de la comida", indicó.

Las tareas de preparación comienzan desde las 9 de la mañana. Mercedes, una de las cocineras, explicó que además de colaborar con la elaboración de los alimentos, muchas madres reciben una porción para llevar a sus hogares. "Vienen porque no tienen trabajo y es una ayuda más para el hogar", comentó.

Por su parte, Erica, otra integrante del equipo, aseguró que decidió sumarse para colaborar con la comunidad. "Vengo acá a ayudar al tema de trabajar en el comedor, para ayudar más a los chicos, por lo que hoy en día no hay muchos comedores que hay en el barrio", manifestó.

Ante el crecimiento de la demanda, Cardozo reiteró el pedido de colaboración de la comunidad. "Todo es para los niños, todo es a pulmón", remarcó, e invitó a quienes deseen ayudar a comunicarse al 388-508-3808.