El ajuste del 11,8% en los impuestos es por la inflación acumulada entre enero, febrero y marzo. El siguiente, de septiembre, reflejará lo que sucedió entre abril y junio. Los dos primeros meses mostraron un aumento del costo de vida superior al deseado por el Poder Ejecutivo.
La mayoría de las refinadoras considera que habrá que remarcar para acompañar la devaluación del peso frente al dólar.
En una empresa importante detallaron que hasta fines de abril, los precios de los combustibles subieron un 8%, mientras que la devaluación superó el 14%.
El petróleo que se refina para obtener combustibles cotiza en dólares. Por esta razón, las cadenas de estaciones de servicio sostienen que deben acompañar la evolución del tipo de cambio.
Y todas las empresas del sector sostienen lo mismo, que están atrasados y con necesidad de ajustar. Pero en YPF -la líder del mercado- no comparten exactamente esa visión.
Durante 2018, el proceso de traspaso a precios de la devaluación tomó tres meses. Las petroleras creen que esta vez tomará un tiempo similar o aún mayor. Los volúmenes despachados de combustibles cayeron entre 7% y 6% en el primer trimestre (en naftas) y 8% (gasoil). La disminución de ventas funciona como un amortiguador para los aumentos de precios.