“Quiero darle gracias al Ministerio de Seguridad, a mi jefe, a las divisiones que me dio el apoyo desde el primer momento”, expresó al inicio de su mensaje. También afirmó: “Me encuentro bien de salud, gracias a Dios”, y señaló que actualmente está en su casa, junto a su familia.
Durante su intervención, relató la incertidumbre que vivió en el penal El Rodeo 1 y sostuvo que hay “24 extranjeros más en el Rodeo 1 que están esperando ser liberados de distintas nacionalidades”. Sobre su propia salida, explicó que “Yo tuve la oportunidad de haber salido el domingo con mucha incertidumbre, porque no sabía si iba a ser libertad o si iba a ser trasladado a otra unidad”.
Describió el encierro como un proceso marcado por la incertidumbre diaria. “Es cuestión de momentos, días, incertidumbre y un millón de pensamientos que uno no sabe qué va a pasar día a día”, dijo. Y agregó que “No es fácil estar incomunicado. No es fácil haber perdido la libertad injustamente”.
Gallo sostuvo que los extranjeros detenidos no cuentan con visitas ni llamadas. “Porque los extranjeros no tenemos visitas, no tenemos llamadas”, afirmó. También envió un saludo a quienes permanecen detenidos: “Le mando saludos a la C1 donde yo estuve el primer momento”.
En otro tramo, pidió a medios y organismos internacionales que mantengan la atención sobre la situación en las cárceles venezolanas. “Solicitarles a los medios internacionales, a las ONGs, a todas las organizaciones internacionales que no se olviden del Rodeo 1 y todos los centros penales que hay en Venezuela”, expresó. Y remarcó: “No bajen los brazos, por favor, ayuden a esa gente, porque esto no terminó”.
El gendarme aseguró que, pese a haber recuperado la libertad tras casi 15 meses sin contacto con su entorno —“han pasado mucho tiempo, casi 15 meses, no sé nada de nadie”—, no se siente completamente libre. “Yo sigo encerrado en mi mente hasta que no liberen a esos 24 extranjeros, yo no soy libre”, manifestó.
También explicó que por el momento no brindará detalles sobre lo ocurrido durante su detención. “No quiero contar las cosas y las torpezas que hicieron. No puedo todavía, no me siento preparado. Les pido tiempo”, señaló.
En un pasaje emotivo, contó que durante el encierro improvisaba una bandera argentina con jabón. “Hacía mi bandera con jabón. Derretía mi jabón blanco y hacía mi bandera. Era lo único que me quedaba”, relató. Y recordó: “Yo gritaba orgullosamente argentino”.
Sobre el cierre, reiteró su agradecimiento: “Muchísimas gracias y de verdad a todas las instituciones que hicieron algo y a todos los organismos internacionales, a todo el Estado argentino. Yo no voy a dar nombres, solamente digo a toda la prensa y a toda la nación argentina. Muchísimas gracias”.



