Gallo arribó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza a las 4:45 de la madrugada en un vuelo privado vinculado a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), utilizado habitualmente por Claudio “Chiqui” Tapia. Vestido con su uniforme de cabo, fue recibido por su esposa María Alexandra Gómez y su hijo Víctor, de tres años, en un emotivo reencuentro que marcó el cierre de una etapa de angustia y distancia.
En la terminal también estuvieron presentes la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, la senadora Patricia Bullrich y el canciller Pablo Quirno, quienes acompañaron la llegada del efectivo. La liberación generó repercusiones políticas y diplomáticas, ya que distintos funcionarios del Gobierno nacional destacaron las gestiones realizadas desde sus áreas, mientras que el presidente Javier Milei evitó mencionar el caso en su discurso de apertura de sesiones ordinarias.
Con información de: Ámbito



