El Gobierno nacional declaró este miércoles como organizaciones terroristas a las filiales de la Hermandad Musulmana con presencia en Líbano, Egipto y Jordania, en el marco de los compromisos internacionales asumidos por la República Argentina en la lucha contra el terrorismo y su financiamiento.
La decisión fue oficializada a través de un comunicado de la Oficina del Presidente, en el que se informó que estas facciones fueron incorporadas al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), conforme a la normativa nacional vigente.
Según se detalló, la medida fue impulsada por el presidente Javier Milei y adoptada de manera coordinada entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad Nacional, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia del Estado. El fundamento central se apoya en informes oficiales que acreditan actividades ilícitas de carácter transnacional.
“El análisis de inteligencia incluye actos de terrorismo, llamados públicos al extremismo violento, así como vínculos con otras organizaciones terroristas y su posible impacto en la República Argentina”, señala el texto oficial.
Desde el Ejecutivo destacaron que esta decisión permitirá fortalecer los mecanismos de prevención, detección temprana y sanción del terrorismo y de quienes lo financian, con el objetivo de impedir que los integrantes de la Hermandad Musulmana y sus aliados puedan operar libremente.
Además, el Gobierno subrayó que la designación refuerza la cooperación internacional con países que ya calificaron a esta organización como terrorista, entre ellos Estados Unidos, Israel, Paraguay, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, país donde se originó el movimiento.
En el comunicado también se recordó que el Presidente mantiene un “compromiso inquebrantable de reconocer a los terroristas por lo que son”, en línea con decisiones anteriores que incluyeron la declaración de Hamás y, más recientemente, del Cartel de los Soles como organizaciones terroristas.
“Este Gobierno tiene la convicción de que Argentina vuelva a alinearse con la civilización occidental, respetuosa de los derechos individuales y sus instituciones, mientras condena y combate de manera frontal a quienes intentan destruirla”, concluye el documento oficial.



