De acuerdo a cifras oficiales, la acción dejó al menos 64 muertos en la jornada del martes y 81 detenidos, aunque la Defensoría Pública estimó que el número de víctimas supera las 132 víctimas. Entre los fallecidos se encuentran cuatro policías.

Cabe mencionar que los lugareños continúan en la búsqueda de cuerpos en las zonas montañosas del Complexo da Penha.

La abogada Flávia Fróes, presente durante la retirada de los cuerpos, afirmó que varios presentaban “marcas de disparos en la nuca, puñaladas en la espalda y heridas en las piernas”.

Organizaciones de derechos humanos solicitaron la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la ONU expresó estar “horrorizada” por lo ocurrido.

La exposición pública de los cadáveres fue impulsada por familiares, con el objetivo de mostrar las condiciones en que fueron encontrados. El activista Raull Santiago describió la escena como “una historia de terror de Brasil”.