A solo tres días de las elecciones legislativas, el mercado cambiario argentino volvió a mostrar fuerte tensión, con subas récord del dólar en todas sus variantes y una intervención oficial que interrumpió casi un mes sin ventas.
El Banco Central (BCRA) debió desprenderse de USD 45,5 millones para evitar que el tipo de cambio mayorista superara el techo de la banda cambiaria, ubicado en $1.491,07.
El dólar mayorista cerró en $1.490,50, marcando un nuevo máximo histórico tras subir $15,50 (1,1%), en una jornada con alto volumen: se negociaron USD 718,4 millones, más de 300 millones por encima del lunes. En tanto, el dólar oficial en el Banco Nación avanzó $20 hasta $1.515, igualando el récord del 19 de septiembre, mientras que el dólar blue saltó a $1.545, su valor más alto.
Las reservas internacionales del BCRA se redujeron en USD 776 millones (-1,9%), hasta USD 40.539 millones, afectadas por las ventas de divisas, un pago a la CAF y la caída de la cotización del oro.
“Los tres dólares libres —oficial, MEP y contado con liquidación— están en los valores más altos de su historia. El mercado lo está logrando sin corridas, un poco cada día”, analizó el economista Carlos Rodríguez (UCEMA), quien advirtió que “el lunes, tras las elecciones, será un día muy diferente”.
El dólar MEP cerró en $1.582 (+2,9%) y el contado con liquidación en $1.601 (+2,7%), ambos en máximos históricos. Según el economista Gustavo Ber, “las intervenciones del Tesoro de EE.UU. apenas logran morigerar la presión alcista. El mercado sigue dolarizándose ante la incertidumbre política previa a los comicios”.
Desde Portfolio Personal Inversiones, el analista Pedro Siaba Serrate remarcó que “es un mercado más cauteloso y pesimista”, con “una demanda de cobertura significativa” y expectativa por el resultado electoral.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, ratificó el apoyo a la política de bandas cambiarias y aseguró que EE.UU. continuará interviniendo en el mercado oficial y financiero. Sin embargo, para los analistas locales, la sostenibilidad del esquema dependerá de que Argentina logre “un flujo positivo de divisas” y una mayor estabilidad política tras los comicios del domingo.
Mientras tanto, la presión sobre el tipo de cambio continúa, y el mercado parece moverse bajo una misma consigna: la estabilidad dependerá más de los votos que de los dólares.



