“Están fuera de una pequeña prisión, pero son enviados a una prisión más grande, lejos de su sociedad”, declaró Tamer Qarmout, profesor de políticas públicas en Doha, quien calificó la medida como “inhumana” y contraria al derecho internacional.
Los prisioneros forman parte de un grupo más amplio de 250 detenidos en cárceles israelíes y otros 1.700 capturados en Gaza durante dos años de conflicto. Mientras Hamas liberó a 20 cautivos israelíes, los palestinos liberados enfrentan restricciones extremas en países como Túnez, Argelia y Turquía, donde fueron deportados en liberaciones anteriores.
En Ramallah, la familia de Muhammad Imran, condenado a 13 cadenas perpetuas, recibió la noticia de su liberación con alivio, pero también con incertidumbre de que “La noticia de hoy fue un shock, pero todavía estamos esperando. Tal vez podamos verlo de alguna manera”, expresó su hermano Raed.
Analistas señalan que el exilio busca impedir que los liberados participen en política o reclamen logros simbólicos. “Es un ganar-ganar para Israel”, afirmó Qarmout, al contrastar la situación con la de los cautivos israelíes, quienes regresan a sus hogares.
Con información de: Al Jazeera



