El secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, afirmó que “todas las opciones para la estabilización están sobre la mesa”, incluyendo líneas de swap, compras de divisas y adquisición de deuda soberana. “Estamos dispuestos a hacer lo necesario para apoyar a Argentina”, expresó en declaraciones que fueron interpretadas como una señal de respaldo político y financiero.
Simultáneamente, el gobierno argentino anunció la eliminación de retenciones a los granos hasta el 31 de octubre, con el objetivo de incentivar la liquidación de divisas por parte del sector agroexportador. “La vieja política busca generar incertidumbre para boicotear el programa de gobierno. No lo vamos a permitir”, comunicó el vocero presidencial Manuel Adorni.
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street también mostraron subas de hasta el 18%, lideradas por el sector bancario. En tanto, el dólar mayorista retrocedió a $1.448 y las cotizaciones bursátiles se ubicaron por debajo de los $1.500, tras haber alcanzado máximos históricos el viernes anterior.
Economistas como Carlos Rodríguez y Martín Rapetti advirtieron que la baja transitoria de retenciones podría generar efectos mixtos: mayor oferta de dólares en el corto plazo, menor recaudación fiscal y una posible aceleración de la inflación por el aumento de precios internos.
El gobierno mantiene negociaciones con autoridades estadounidenses para concretar un préstamo bilateral que refuerce las reservas del Banco Central y estabilice el mercado cambiario. La expectativa oficial se centra en obtener al menos USD 30.000 millones para sostener el programa económico.



