Al respecto, el titular de la DINE, Marcos Schiavi, detalló que “el recuento fue exitoso, el sistema respondió bien ante la carga de tantos telegramas como los esperados en las elecciones".
Por su parte, Julio Vitobello recalcó que “este es el último y cuarto simulacro, contando los dos realizados previo a las PASO, y no hemos detectado errores, estamos con absoluta tranquilidad ya que hubo un mejoramiento importante del sistema".
Durante el proceso se reprodujeron las tareas de transmisión, recepción, carga y procesamiento de los telegramas, con resultados simulados para todas las mesas del país, así como la fiscalización por parte de las agrupaciones políticas y la totalización de los resultados para su difusión.
El simulacro, que abarcó a los 24 distritos electorales de nuestro país, posibilitó la transmisión de más de 108 mil telegramas desde los más de 11.800 locales de votación que cuentan con el Kit de Transmisión; y desde las más de 1.100 Sucursales Electorales Digitales.
A los fines de simular una curva de transmisión similar a la de las PASO, se programaron inicios de transmisión escalonada, imitando del modo más fiel posible el ritmo de llegada de los telegramas. El número de digitadores/as alcanzó los 1.800 dentro de las unidades operativas involucradas.
Además, se evaluaron los procesos, equipamientos, sistemas, conectividad y comunicaciones relativos a la digitalización (escaneo) y transmisión de los telegramas desde Centros de Transmisión de Establecimientos de votación (CTE) y de Sucursales Electorales Digitales (SED). Así como sobre los procesos de recepción de telegramas y entrega al Sistema de Recuento; y aquellos pasos ligados a la Recepción, Digitación, Totalización y Fiscalización del Recuento Provisional.
Para finalizar, el titular de la DINE rescató la fiabilidad del sistema electoral argentino en estos 40 años de democracia: “La realidad es que el nivel de transparencia que fue construyendo el sistema electoral, no solo con esta gestión, sino el acumulado de gestiones, hace que los partidos, tanto los oficialistas como los opositores, se sientan tranquilos. Y eso me parece que se transmite a la ciudadanía que está confiada en el sistema electoral”.



