El vino y el jugo concentrado de uva, junto con otros productos de las economías regionales como el maní, el arroz y la industria forestal, entre otros, dejarán de pagar retenciones o derechos de exportación desde el 1 de septiembre de 2023.
El pedido para terminar de desarmar el actual esquema vigente de retenciones o derechos de exportación que pesan sobre las bodegas y establecimientos vitivinícolas es un viejo e insistente reclamo hecho desde COVIAR a las autoridades nacionales, en un intento por mejorar la competitividad externa del vino argentino en los mercados del mundo y contribuir a la generación de divisas y empleo en el interior del país. Es necesario recordar que hoy la vitivinicultura como actividad económica está presente en 18 provincias argentinas.
Luego de reiterados pedidos y estudios elaborados y presentados por la COVIAR al Gobierno Nacional, se logró primero que todas las bodegas que al año exportan hasta U$S500.000 dejen de pagar retenciones. Y que las bodegas que venden entre U$S500.000 y U$S1 millón al año paguen el 50% de la tasa vigente de derechos a las exportaciones, que es del 4,5% sobre el total facturado.
Ahora, con el anuncio realizado por Massa y ratificado por Bahillo al Presidente de COVIAR, desde el 1 de septiembre ninguna bodega exportadora de vinos ni establecimiento que exporten jugo concentrado de uva o mosto o vinos a granel, sea cual sea su escala de operaciones, pagarán retenciones.



