La funcionaria llegó a Buenos Aires para una visita oficial que incluye reuniones con el presidente Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, el titular del Banco Central, Santiago Bausili, y representantes del sector privado, en un momento clave para la marcha del acuerdo entre el país y el organismo internacional.
Según Georgieva, Argentina pasó de estar bajo dudas respecto de su capacidad para afrontar sus compromisos financieros a encontrarse en "una posición mucho más sólida", gracias a la estabilidad macroeconómica alcanzada durante los últimos meses.
Un respaldo con elogios, pero también con advertencias
Durante una conferencia de prensa, la titular del FMI destacó que el Gobierno logró avances significativos en materia fiscal y monetaria.
Entre los principales indicadores mencionó el superávit fiscal, la reducción de la inflación -que cayó desde niveles cercanos al 250% anual hasta alrededor del 30%- y la acumulación de reservas internacionales, un punto que calificó como fundamental para fortalecer la posición externa del país.
"La confianza del mercado ha regresado", sostuvo Georgieva, al remarcar que provincias y empresas argentinas volvieron a acceder al financiamiento internacional en mejores condiciones y que existen proyectos de inversión, especialmente bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), por unos 45.000 millones de dólares.
Sin embargo, también advirtió que el crecimiento económico todavía se concentra en sectores como el petróleo, el gas, la minería y el agro, por lo que consideró necesario ampliar los beneficios hacia el resto de la economía.
El desafío: crédito, empleo y consumo
La titular del Fondo sostuvo que el próximo paso para consolidar la recuperación será mejorar el acceso al financiamiento para pequeñas empresas y familias.
"Hay que crear puestos de trabajo y elevar el consumo", afirmó, al señalar que un sistema financiero más profundo permitirá que el crecimiento alcance a más sectores de la población.
En ese sentido, manifestó su preocupación por el incremento de la informalidad laboral, aunque respaldó las reformas impulsadas por el Gobierno en materia de mercado de trabajo.
Incluso dejó una definición de fuerte impacto político y económico: "Es posible que estemos en el buen camino para que Argentina se una al club de los países emergentes. Ese momento va a llegar", expresó.
Señal para los mercados internacionales
Más tarde, Georgieva compartió un mensaje en su cuenta oficial de X tras reunirse con el equipo económico encabezado por Luis Caputo y Santiago Bausili.
La funcionaria aseguró que analizaron los avances del programa económico y coincidieron en la necesidad de mantener la estabilidad macroeconómica, profundizar las reformas estructurales y generar condiciones para un mayor crecimiento, inversión y creación de empleo.
La visita de la directora gerente también busca reforzar el compromiso con reformas que el FMI considera prioritarias, entre ellas una nueva Carta Orgánica del Banco Central que fortalezca su independencia, la continuidad del equilibrio fiscal, la desregulación económica y el desarrollo del mercado de capitales.
El FMI mantiene su apuesta por la Argentina
Como complemento del respaldo político, el Fondo Monetario Internacional ratificó sus proyecciones de crecimiento para el país.
El organismo estima que la economía argentina crecerá 3,5% durante 2026 y 4% en 2027, cifras superiores a las previstas por el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que proyecta una expansión del 3% para este año.
Con esta visita, el FMI no solo reafirma su apoyo al programa económico de Javier Milei, sino que también envía un mensaje de estabilidad hacia los inversores internacionales, mientras el Gobierno busca consolidar la recuperación, sostener el equilibrio fiscal y profundizar las reformas para fortalecer el crecimiento de la economía argentina.




