Las dos novedades se producen en el marco de la privatización de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, cuya concesión está prevista por 50 años. Para las provincias del norte, la discusión excede el modelo de administración ferroviaria: se trata de definir si habrá inversiones concretas para mejorar la conexión de las zonas productivas con Bolivia, Chile y los mercados de exportación.

La salida de Grupo México y una posible prórroga

Grupo México Transportes, el único interesado extranjero que había manifestado su intención de participar, comunicó su retiro de la licitación. La compañía cuestionó el sistema de acceso abierto (open access) previsto en los pliegos, que permite que distintos operadores utilicen la infraestructura ferroviaria bajo las condiciones establecidas.

El conglomerado había presentado un plan que contemplaba invertir US$ 3.000 millones en cinco años, además de una alianza tecnológica con la firma estadounidense Wabtec y alternativas de financiamiento internacional. Esa propuesta ya no forma parte de la competencia.

Así, el Gobierno analiza extender el plazo de la primera instancia, previsto para el 11 de noviembre. Fuentes oficiales indicaron que otras empresas habían solicitado más tiempo semanas antes de que se conociera la salida del grupo mexicano.

Por el momento, la postergación debe presentarse como una posibilidad en evaluación y no como una decisión oficializada. El proceso incluye 7.594 kilómetros de vías distribuidos en 16 provincias, con el objetivo de incorporar capital privado y recuperar infraestructura ferroviaria.

Nación se comprometió a incluir obras ferroviarias para el norte

En paralelo a la incertidumbre por la privatización del Belgrano Cargas, Jujuy y Salta consiguieron una respuesta del Gobierno nacional a su reclamo por las obras de los ramales C14 y C15.

El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, informó que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, le comunicó que Nación avanzará con una modificación de las condiciones de la licitación para que las obras del ramal C14 sean obligatorias. Además, se iniciaron gestiones para conseguir financiamiento internacional destinado al C15.

El anuncio representa un avance para las provincias, que venían reclamando que estas inversiones no quedaran sujetas a la decisión de las empresas que se hagan cargo del servicio ferroviario. Hasta ahora, las obras de ambos ramales estaban contempladas como optativas, una condición que generaba preocupación por la posibilidad de que su ejecución se postergara.

Sin embargo, todavía resta que el Gobierno formalice los cambios en las condiciones de la licitación y defina cómo se financiarán los trabajos del C15. Por eso, aunque existe un compromiso anunciado, aún no se puede afirmar que todas las obras estén garantizadas ni que tengan una fecha de inicio.

La senadora jujeña Carolina Moisés destacó la articulación con los gobernadores del Norte Grande, su par salteña Flavia Royón y las uniones industriales de la región. “Reclamamos, nos juntamos y lo logramos”, expresó tras conocerse la respuesta de Nación.

Dos ramales estratégicos para Jujuy y Salta

El C15 tiene una vinculación directa con Jujuy: conecta Perico con Salvador Mazza, en Salta, en la frontera con Bolivia. Su recuperación es considerada relevante para la producción regional, el transporte de cargas y la integración comercial entre ambas provincias.

El C14, en tanto, conecta Salta con Socompa, en la frontera con Chile, y constituye un corredor de interés para la actividad minera y la conexión con los mercados del Pacífico.

La mejora de estos ramales podría contribuir a reducir costos logísticos y ampliar las alternativas de transporte para productos agroindustriales y minerales. En una región que busca desarrollar sus actividades productivas y fortalecer su inserción internacional, la disponibilidad de infraestructura ferroviaria resulta un factor central de competitividad.

Qué falta para que los anuncios se conviertan en obras

Todavía quedan definiciones importantes. El Gobierno nacional debe confirmar si postergará la licitación del Belgrano Cargas, mientras Jujuy y Salta esperan que el compromiso anunciado se traduzca en la incorporación obligatoria de las obras del C14 y en avances concretos para conseguir financiamiento para el C15.

Para Jujuy y Salta, el resultado de estas negociaciones será fundamental. La concesión ferroviaria definirá condiciones de operación durante las próximas décadas, pero la recuperación efectiva de los corredores del norte dependerá también de que las inversiones anunciadas tengan respaldo formal, financiamiento y plazos de ejecución.

La discusión, en definitiva, no se limita a quién administrará los trenes. Para el Norte Grande, el punto central es que la privatización contemple las obras necesarias para conectar la producción regional con los mercados nacionales e internacionales.