El mandatario provincial sostuvo que la medida no refleja la realidad económica y comercial de la ciudad fronteriza, donde una parte importante de la población obtiene sus ingresos a través de la actividad comercial vinculada al intercambio con Bolivia.
Según explicó, las restricciones pueden afectar directamente a numerosos comerciantes y trabajadores que dependen de ese movimiento económico para sostener sus hogares y desarrollar sus actividades cotidianas.
En ese contexto, Sadir remarcó la necesidad de que las decisiones adoptadas a nivel nacional contemplen las particularidades de las localidades ubicadas en zonas de frontera, donde las dinámicas comerciales presentan características diferentes a las de otros puntos del país.
“Detrás de cada comercio fronterizo hay familias que viven de su trabajo y necesitan esos ingresos para sostener sus hogares”, expresó el gobernador al manifestar el acompañamiento de la Provincia a los planteos del sector comercial quiaqueño.
Asimismo, consideró que las medidas deben ser analizadas teniendo en cuenta el impacto que generan sobre la economía regional y las fuentes laborales vinculadas al comercio fronterizo.
Finalmente, Sadir reiteró la necesidad de revisar la Resolución General 5910/2026 para evitar que restricciones que, según sostuvo, no contemplan la realidad local terminen afectando la actividad económica y el empleo en La Quiaca.




