Una de las estudiantes explicó que recurre a la inteligencia artificial cuando debe exponer un tema en clase. “Le digo, bueno, explícamelo de una forma más fácil. A veces le digo, explícame como si tuviera 5 años”, comentó. Según relató, la herramienta le permite simplificar conceptos técnicos y facilitar la comprensión de los contenidos antes de dar una lección frente a sus compañeros.
Otros alumnos afirmaron que utilizan estas plataformas para resolver ejercicios, especialmente en matemáticas. Una estudiante aseguró que las usa “casi siempre”, mientras que un joven indicó que suele fotografiar los ejercicios para obtener respuestas de manera rápida. Además, mencionó que recurre a la inteligencia artificial en materias como historia, geografía y biología.
Sin embargo, algunos entrevistados también manifestaron una postura más cautelosa. Una estudiante señaló que emplea la inteligencia artificial para comprender temas, pero luego complementa el estudio con libros porque considera que las respuestas pueden contener errores. “Sé que lo que me dice el Chat muchas veces puede ser falso”, afirmó. También sostuvo que ciertos contenidos escolares utilizan conceptos y enfoques que no siempre son reproducidos con precisión por estas herramientas.
Los usos de la inteligencia artificial no se limitan a la búsqueda de información. Una alumna indicó que la emplea para generar imágenes relacionadas con materias como biología e historia, mientras que otro estudiante explicó que utiliza las respuestas generadas como apoyo para elaborar sus propios trabajos prácticos. Según relató, toma parte de la información proporcionada por la IA, la reescribe con sus palabras y luego la incorpora a sus actividades escolares.
Durante la entrevista también surgió el debate sobre el nivel de intervención de estas herramientas en las tareas académicas. Consultado sobre si alguna vez presentó un trabajo realizado completamente por inteligencia artificial, un estudiante respondió: “No puedo negarlo”.




