El dato llegará después de que la inflación de agosto se ubicara en el 1,7%, por lo que el nuevo registro permitirá evaluar si la tendencia de desaceleración logró sostenerse o si las presiones sobre los precios comenzaron a revertir ese comportamiento.
Entre los principales factores que incidieron durante septiembre aparecen las subas en alimentos y bebidas, los ajustes de tarifas de energía, los aumentos en medicina prepaga y medicamentos, y los cambios estacionales en indumentaria.
Alimentos y tarifas, bajo la lupa
Los alimentos volvieron a ubicarse entre los principales motores de la inflación. Los relevamientos privados detectaron incrementos en productos de consumo cotidiano, especialmente carnes, panificados y verduras.
La consultora LCG registró un aumento semanal de hasta el 3% en alimentos durante la segunda semana del mes. Por su parte, Eco Go relevó una suba acumulada superior al 2% en esa división, mientras que la Fundación Libertad y Progreso estimó un incremento mensual del 3,2%.
Las tarifas también sumaron presión al índice. La división de vivienda, agua, electricidad y otros combustibles registró aumentos asociados a los reajustes de los servicios energéticos, mientras que salud estuvo condicionada por las actualizaciones de las cuotas de medicina privada y los medicamentos.
En indumentaria, el cambio de temporada y el fin de las liquidaciones de invierno aportaron otro factor de incremento. A su vez, las subas de combustibles aplicadas durante los últimos días de septiembre podrían tener una incidencia mayor en el índice de octubre.
Qué inflación proyectan las consultoras
Las estimaciones privadas para septiembre se ubican en una franja de entre el 1,8% y el 2%, con diferencias según los relevamientos y la metodología utilizada.
Entre las proyecciones difundidas se encuentran las siguientes:
- EconViews: 1,8%.
- Invecq, C&T Asesores Económicos y Equilibra: estimaciones de entre el 1,8% y el 1,9%.
- Analytica, Eco Go, Fundación Libertad y Progreso y PxQ: cálculos cercanos al 2%.
Por su parte, PxQ estimó una inflación del 1,8% y señaló que alimentos, vivienda y salud explicaron en conjunto más del 55% de la variación del índice general.
La medición de la Ciudad de Buenos Aires, que registró una inflación del 1,8% en septiembre, también aportó una referencia para los analistas, aunque el índice porteño y el nacional tienen ponderaciones diferentes y no necesariamente evolucionan de la misma manera.
Un dato clave para el cierre del año
La publicación del INDEC permitirá conocer la variación oficial de los precios a nivel nacional y determinar si septiembre marcó una nueva aceleración respecto de agosto.
El resultado también será una referencia para evaluar la evolución del costo de vida en los últimos meses del año, en un contexto en el que los alimentos y los servicios siguen condicionando el presupuesto de los hogares argentinos.




