La frase fue publicada por Ravier en sus redes sociales durante la madrugada del sábado, en un mensaje en el que defendió la vía diplomática como único camino para avanzar en el histórico reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.

La frase que encendió la polémica

En su publicación, el funcionario sostuvo que "si logramos que la Argentina sea grande nuevamente, próspera y respetada, nuestras posibilidades de avanzar en el reclamo de soberanía serán mucho mayores", y remató con la expresión que rápidamente se viralizó: "Siendo un país bananero, nunca vamos a recuperar las Malvinas".

Aunque Ravier intentó relacionar la fortaleza internacional del país con la posibilidad de sostener el reclamo diplomático, sus palabras fueron interpretadas por gran parte del arco político como una descalificación hacia la Argentina.

Duras respuestas de la oposición

Las repercusiones no tardaron en llegar.

La senadora de Unión por la Patria, Juliana Di Tullio, ironizó sobre las declaraciones al señalar: "Muy buen mensaje para un pueblo orgulloso, muy atinado".

Más contundente fue la diputada Cecilia Moreau, quien responsabilizó al propio Gobierno nacional por el concepto utilizado. "El bananero sos vos y tu gobierno. Debería darte vergüenza hablar así de la Nación que representás como funcionario", escribió.

La legisladora también sostuvo que el modelo impulsado por la administración de Javier Milei apunta precisamente a convertir a la Argentina en el país que describió el vocero.

Incluso aliados marcaron diferencias

Las críticas no provinieron únicamente del peronismo. 

El diputado socialista Esteban Paulón cuestionó que un funcionario nacional utilice ese tipo de calificativos para referirse al país y fue más allá al preguntarle públicamente si había pensado en renunciar.

En tanto, el legislador del MID, Eduardo Falcone, coincidió con que el desarrollo económico fortalece la posición internacional de la Argentina, pero rechazó el término utilizado por Ravier. Argentina es un país subdesarrollado, no un país bananero", diferenció.

La defensa del vocero

Tras la repercusión, Ravier defendió su planteo y explicó que la recuperación de las Islas Malvinas solo podrá alcanzarse mediante la vía diplomática y con un país fortalecido económica e institucionalmente.

Para respaldar su posición recordó una reciente columna publicada por el diario británico The Guardian, que sostiene que el Reino Unido deberá retomar en algún momento las negociaciones sobre la soberanía de las islas.

También destacó la repercusión internacional que tuvo durante el Mundial 2026 la imagen de los jugadores de la Selección argentina exhibiendo una bandera con la consigna "Las Malvinas son argentinas", además del reciente respaldo de la Organización de Estados Americanos (OEA) para que ambos países reanuden el diálogo.

Una frase que eclipsó el mensaje

Más allá de la explicación posterior, la expresión utilizada por el vocero presidencial terminó desplazando el eje del debate sobre Malvinas y abrió un nuevo frente político para el Gobierno de Javier Milei.

Para la oposición, un funcionario nacional no puede referirse a la Argentina en esos términos, mientras que desde la Casa Rosada sostienen que el planteo apuntó a remarcar la importancia de construir un país con mayor fortaleza económica e institucional para potenciar el reclamo de soberanía en el plano internacional.