La decisión dejó en evidencia las dificultades del Gobierno para reunir el respaldo de los bloques aliados en torno a la denominada ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Entre sus principales aspectos, el proyecto plantea modificaciones a la Ley de Tierras y a la Ley de Manejo del Fuego, además de eliminar las restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros.
Pese a las diferencias políticas, el oficialismo había conseguido abrir la sesión con el quórum mínimo requerido. Un total de 37 de los 72 senadores ocuparon sus bancas, lo que permitió avanzar con la aprobación de pliegos judiciales y ascensos diplomáticos. Sin embargo, al momento de iniciar el tratamiento del proyecto de Propiedad Privada, la mayoría simple necesaria para continuar con el debate no estaba garantizada.
La incertidumbre sobre el desarrollo de la sesión se había instalado desde la noche del miércoles, cuando trascendió la existencia de diferencias entre el oficialismo y al menos tres senadores radicales, además de representantes de otros bloques aliados. La jornada también estuvo atravesada por la tensión generada tras un intercambio de mensajes entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y Patricia Bullrich en la previa de la sesión.
Con el pedido de cuarto intermedio aprobado, el tratamiento de la iniciativa quedó postergado hasta después del receso invernal del Congreso. El debate sobre la ley de Propiedad Privada volverá al recinto el próximo 6 de agosto.
Con información de: TN




